CAMBIO MI ESPADA POR LA PLUMA

CAMBIO MI ESPADA POR LA PLUMA
TWITTER @cyranodeutrera

miércoles, 4 de septiembre de 2013

MARISCADA SINDICAL



100 EUROS POR BARBA


Algo te indicaba que el nuevo tiempo traería problemas a la larga, y fue cuando empezaste a observar que mucha gente creía que la democracia era poder hablarles de tú al médico, al maestro, al cura, al alcalde y al cabo de la guardia civil, entrar sin llamar a cualquier dependencia municipal, plantearle un problema al alcalde cuando éste estuviera con su familia tomando una cerveza en una terraza de domingo... De pronto, gente que era muy cumplida con el usted o el Don o la Doña... creyó que la igualdad no era tanto tener las mismas oportunidades que otro, sino hacer propio lo ajeno y, de camino, desquitarse como si ésto fuera un turno de desquites.

Un concejal que se cree que su cargo le da derecho a un bien público, el empleado municipal que criticaba al régimen y fotocopia todos los folios que necesiten sus hijos, o hace de su despacho una oficina particular donde abusa del ordenador, la luz, el teléfono y lo que haga falta.

Que la UGT pagara una mariscada con dinero de una subvención de la Junta, no es, por desgracia, raro por más despropósito que sea. Esa mariscada viene del concejal que organiza unas jornadas, hace unos encargos para tener unos detalles con los ponentes y, como le gustan, se queda algunos para él. Viene del empleado que todo lo particular que puede hacer a costa del ayuntamiento lo hace.Viene del concejal que llega a la feria a la caseta municipal y se pone a invitar a todos sus compromisos por cuenta del ayuntamiento, y viva la democracia. Esos mariscos llevamos treinta años pagándolos entre todos.

Estos sindicalistas de ahora, que tantas cacerolas han aporreados en las casas de otros, no tienen mas escapatoria ya que la confusión, el enredo y el contraataque basto. La factura de la mariscada en un restaurante de Sevilla es tan asqueante que los ugetistas tendría que estar ahora debajo del colchón, el lugar donde su compinche Juan Lanzas tenía afanados los billetes de 500 que había robado a los parados andaluces. La consecuencia de tantos años de impunidad es que estos bravucones que comiendo marisco se han cargado la clase obrera, no solo no se avergüenzan, sino que atacan.

Una comilona de 100 euros por cabeza la pagamos todos y no tiene importancia. Me pregunto si estos defensores de los obreros habrán pagado con cargo a su bolsillo alguna vez en su vida esa cantidad.
La gente que preconiza la lucha contra la reforma laboral y después despide a sus trabajadores aplicándoles hasta la última cláusula no merece representar unos ideales tan decentes. Y es que comen como borricos a escondidas a costa del pueblo, que es muy bonito.



ANTONIO GARCIA BARBEITO Y ALBERTO GARCIA REYES.

martes, 3 de septiembre de 2013

OCT 2013 LAS BARBAS DEL VECINO



LAS BARBAS DEL VECINO

Cuando vea las barbas del vecino cortar, nunca pondré las mías a remojar. Pues porque no me da la gana,  no las pongo, me defiendo yo solo, y actúo, me protejo, saco los dientes ante los atropellos, me reto con el entramado que en el abismo nos ha dejado, me enfrento al latrocinio descarado de mariscadas y excesos que dejarán a nuestros hijos endeudados. Se cansaron de apropiarse de todo. Los sindicatos engañaron a nuestra generación pero yo me encargo de que a mi hijo no, no, no.                                                     

Visto lo visto en toda Andalucía y algunas parcelas de España, tenemos que darnos por satisfechos de que D. Francisco Jiménez y su gente gobierne nuestro pueblo. ¿Porqué digo esto? Lo explico en un momento. Quedan casi dos años o un año y medio para las siguientes elecciones municipales, pero yo me adelanto advirtiendo, temeroso por el vuelo de las aves rapaces que sobrevuelan Andalucía desde hace demasiado tiempo, del peligro real que corremos si la maquinaria progresista pone sus garras en este pueblo.


Cuando el PP obtuvo mayoría y gano las elecciones en nuestra región, los utreranos se desmarcaron y, mirando para otro lado, votaron mayoritariamente al régimen que lleva 30 años robando y malversando los recursos de todos los ciudadanos, al continuismo del PSOE y a la corrupción orquestada y consentida desde la Junta. Lo dice el Canal Sur... esta es la Andalucía Imparable. Socialismo otro rato para que continúen  mangando mientras "todos y todas" sigamos subvencionados. La praxis socialista consiste en adueñarse de todo mientras el pueblo está muerto de risa, entretenido con la algarabía y cobrando de forma perpetua la beneficencia sedante para que nadie los delaten y puedan tener propias iniciativas.
                                                                                                
Hay una perversa e injusta ley electoral (la que legitima que gobiernen los perdedores y puteen al ganador mandándolo a la oposición... y aquella que nadie se atreve a cambiar) que ha prostituido la vida política nacional, pero que ahora, si no queremos acabar en la ruina, se nos resulta necesaria aplicar. Y es que la peste que llega desde Los Palacios alerta y advierte de lo cerca que estamos. A mi estimado Pepe Dorado (lo digo porque le tengo aprecio y lo considero honrado), que no tiene culpa de esta degeneración, algún día lo haremos santo. Repetimos, vasallos del socialismo guay: él nunca le hubiera endosado a Utrera un agujero de 100 millones como los señores feudales que han esquilmado las cuentas en Los Palacios, tan cercano y tan hermano. Se inventaron Guarderías, Centro Ecuestre, Comisaría de Policía, Carril Bici...etc. que jamás se realizaron, falseando chapuceramente, prevaricando y birlando. Cuando se sintieron pillados, le metieron fuego al archivo donde dormían todos los documentos que a la cárcel los hubieran llevado. Por eso hay cientos de gobernantes socialistas procesados, imputados, condenados y dando infinito trabajo en los Juzgados.30 son muchos años.

La injustas matemáticas electorales basadas en la Ley de D'Hont han provocado en España que los nacionalistas e independentistas que tanto nos odian, chantajeen al gobierno de turno hasta conseguir un país fragmentado, parcelado y dividido, que es lo mismo. En Andalucía han permitido que pactos de truhanes acordados  de antemano en los reservados de los restaurantes más caros, perpetúen la juerga asimilada sometiéndola al latrocinio histórico de la corrupción. Y en Sevilla han legitimado a los dictadores comunistas, para que, aliados todos juntitos, contribuyan a la quiebra municipal por tanto estafar. ¿Y en Utrera?  A ver...  yo que de tino adolezco, me atrevo a recomendar que invirtiendo el proceso para que no continúen los excesos, utilicemos esta jodida ley de nuevo, como en 2011, para evitar que la degradación del socialismo andaluz pueda gobernar y así, pragmáticamente, poder protegernos de su falso y envenenado progreso para que no nos la den más con queso. Presagio que la catarsis puede ser de órdago si consentimos que se perpetúe la ley del mangazo.

La gente de D. Francisco puede sufrir el lógico desgaste de quien gobierna y se arriesga, pagando en votos la austeridad que aquí no nos va. Las siglas del  PSOE vuelven a ganar (esto es para hacernos reflexionar) . Los coleguitas de Rosa Díez rentabilizarán el agravio, ganarán los votos que jamás soñaron alcanzar y alguna cuota de poder para hacerse notar. Serán buscados desde los dos lados para pactar. Si son honestos y serios, nada que reprochar. La panda de comunistas totalitarios que se venden enterrando sus inmorales y falsos ideales podrían negociar  como con Griñán, pero como casi nadie los va a votar, sin representación se quedarán.


La clave, señoras y señores, está en el PP de Utrera, que sigue sin tener crédito para quienes huimos del populismo que nos permite ser los últimos. Yo, que soy un borde, lo haría mejor que ellos. Solo nos sirven para apuntalar una opción que yo creo honesta y librarnos de la metástasis progresista (antes chavista, luego griñanista y ahora susanista) de la Andalucía Imparable.

Oteando desde la atalaya, esperando que la juez Alaya meta en la cárcel a tantos canallas, mermado por las heridas aún no cerradas de combates políticos pasados, escarmentado pero no entregado, rabioso y encendido   muerto de asco,... vaticino que el espectro político que conseguiremos para que no se establezca la barbarie que tiene infectada toda Andalucía,  será  una cuestión de números y cálculos que nos llevarán a este análisis final:
Ejem!! vamos allá... Ganan los socialistas por poco, pero ganan. Curro tiene que tirar de los votos del PP para conseguir repetir la jugada. Vale. Pero... ¿y si los populares sufren un retroceso por las políticas de Rajoy que aquí repudiamos porque nos priva del  cachondeo? ¿Y si se trasvasan esos votos a UPyD?  Estos tendrán la llave y...vaticino que habrá un  pacto de izquierdas para que gobierne el PSOE. El discurso de investidura de quien hizo tanto el ridículo (quejándose de lo que su partido siempre se ha aprovechado) en el anterior pleno de constitución, rezará: la ciudadanía ha elegido mayoritariamente un gobierno progresista. Utrera es de izquierdas. Ahora es cuando no debemos poner nuestras barbas a remojar, porque, Los Palacios está a once kilómetros e insisto en volverlo a recordar.                                                                                                       
Si estos compañeros de los socialistas que tienen atascados los juzgados por tanta corruptela vuelven a ganar (y amenazan con volver a hacerlo), preparémonos o emigremos porque podrían gobernar. Es lo que nos hemos buscado y que Dios nos pille confesados. Desconozco si el candidato del PSOE es o no honrado. Esa circunstancia me  importa un carajo después de 30 años robándonos y porque las siglas que representa  me provocan tal rechazo que su nombre o condición no me importan otro... demasiado. Cada día, cuando abro el periódico me entero de un nuevo escándalo. Solo tengo que mirar para cualquier lado y ver en la situación caótica y ruinosa que en los ayuntamientos de 6.000 habitantes han dejado, endeudados de por vida mientras no aparece por ningún lado el pabellón de última generación, la piscina olímpica climatizada, el hospital de alta resolución o las guarderías que llevarán el logo de la Junta de Andalucía.

 Yo me enfrentaría de buen gusto, de cara y sin chanchullos ni artilugios, al incauto o incauta (ja, ja, ja) incondicional del PSOE de Andalucía que pretenda su prestigio honrar. Tenemos la inmensa suerte de que aquí no gobiernan los socialistas. Pero, repetimos (otra vez repetimos, que es lo mismo que repetir otra vez): que a nadie se le olvide que ellos ganaron las últimas elecciones y que si el PA no consigue mayoría absoluta o no se renueva otro pacto de gobierno con los acomplejados, pueden amenazar con aplastarnos como en Los Palacios.

Pues eso, pan con queso. Que si tomo margarina es porque  no hay para mantequilla. Que las tan caras ortiguillas (que a mí me mandan al hospital), las cambio por tagarninas. Que prefiero el bacalao pero me conformo con bacaladilla. Que si no hay dinero, me pido con muchos roscos media de ensaladilla con una sola cervecita. Que si la cosa está mala, comemos con dos pinchos y una de sardinas buenas y baratitas. Que si no se llega a final de mes nos quedamos en casita tomando sopitas. Que un potaje de lentejitas con chorizo para seis sale por tres euros y están buenísimas. Que las cigalas de tronco, los langostinos, el jamón de pata negra y la barra libre del mini bar disponible en la habitación con jacuzzi del hotel de 4 estrellas son para los sindicalistas. Jodidos y pestilentes revolucionarios que dicen defender al proletariado mientras le facturan todos sus excesos a la Junta de Andalucía al compás de quienes nos ajustamos y aceptamos nuestro conformismo con riquísimos pimientos fritos, sublimes calamares y una fantástica tortilla. Este menú que comemos es el que nos merecemos. Un bocadillo de mortadela con aceitunas engullido sobre un poyete y maridado con una litrona bien fría, puede ser la merienda preferida, la mas exquisita mientras eructando se te enfría el culo despreocupado y, sobre el mármol o el terrazo, pasamos un buen rato viendo pasar hermosas niñas.


Si no hay dinero, no nos endeudamos. Y cuando lo tengamos, lo administramos. Así es la vida, tenemos lo que tenemos. Antes que la negligencia endeudora  populista, prefiero (si siguen austeros y honestos) a Curro, sus amigos y sus prestamistas. D. Francisco Jiménez no tiene peajes que pagar porque pocas ayudas de la corrupta Junta de Andalucía va a captar. Mejor para todos... Utrera no deberá nunca 100 millones de euros por malversar. 


@cyranodeutrera

       

lunes, 2 de septiembre de 2013

¿RELEVO GENERACIONAL EN LA JUNTA?



SUSANATO, AÑO 1, DIA 1.

Detesto tener que usar la frase de Lampedusa, pero define con precisión lo que aquí ocurre: el régimen andaluz sabe que para que todo siga igual es preciso que todo cambie; o, al menos, que así lo crea la ciudadanía.

Thast is the question. No hay cambio que valga. Ni relevo generacional ni de ninguna otra clase. Ni cambio de objetivos (permanecer en el poder otros 20 años, Susana dixit), ni cambio de programa ("… que asumo en su integridad como hoja de ruta fundamental…", Pixi), ni cambio de personas ni de métodos (siguen mandando los mismos –en el Partido y en el Gobierno, donde la mayoría de los consejeros de Griñán continúan– y seguirán, como hasta ahora, usando la vileza, la trapacería, el unte, la concusión y el latrocinio como instrumentos para sus fines). ¿Cambio de qué, pues?

Como señaló acertadamente en estas columnas Pedro de Tena, esta operación es una farsa. Una farsa y una espantá. Una farsa ridícula, ejecutada ridículamente, ¿cómo podría ser de otro modo con tales actores? Y una espantá tragicómica. Como en El maestro y Margarita, el rey blanco descoronado ha salido huyendo del tablero y el alfil se ha investido de armiño; claro que, aunque no demasiado, podría haber sido peor: coronar al caballo, como hizo Calígula.

Griñán, con el bocado de Aris en el culo, se ha escondido; y, como hacen los capos de la mafia, pretende seguir controlando el negocio desde la sombra. Por eso no deja la Presidencia del partido, ni la Secretaría General en Andalucía, ni el escaño, ni nada. Es más, busca la seguridad de la madriguera del Senado, en la que se meterá pronto; y donde, por cierto, dicen que le acompañará la Aguayo, su incondicional segunda, la que ocultaba en el cajón los informes del interventor, para no darle disgustos a su jefe, pobrecillo. El régimen, en su neolengua, llama a eso colaborar con la justicia.

¡Qué desvergüenza! ¿Hasta dónde será necesario hundirse para que algo cambie? ¿En qué país sino en España los canallas buscan amparo bajo los ropones de los magistrados?

Sin embargo, parece que esto es lo que desean los hombres de luz –con alma de esclavos–; los presagios de los arúspices de la sociología siguen apuntando en la misma dirección. Yo, como Sócrates, me someto a su dictamen; si es ese el deseo de los atenienses, beberemos la cicuta liberticida, que así sea. Se barrunta largo el Susanato. Comienza su primer año triunfal, trigésimo tercero de la era socialista. Los de mi generación no conoceremos otra cosa. Tampoco lo conocerán mis hijos ni, tal vez, mis nonatos nietos. ¡Qué suerte hemos tenido, vivir bajo el socialismo!

JOSE LUIS ROLDAN.

EL AMBIENTE MUSULMAN






IGNACIO CAMACHO.


En el mundo musulmán, fundamentalismo es el sonido que repite el eco cuando alguien pronuncia la palabra libertad.

EL bienintencionado entusiasmo que generó en Occidente la «primavera árabe» olvidaba, en un típico error de mentalidad política etnocéntrica, una cuestión fundamental: que en el mundo musulmán, cuando se pronuncia la palabra libertad, el eco repite la palabra fundamentalismo.

El integrismo islamista está al fondo de todas las reivindicaciones democráticas de unas sociedades sin clases medias, emparedadas entre brutales élites dirigentes y masas populares hundidas en la miseria económica y cultural. Esa carencia de mesocracia ha impedido hasta ahora cualquier clase de alternativa al dominio dictatorial que no sea la revolución teocrática; el islamismo se ha erigido en el único cauce político de la pobreza. Por eso la prometedora eclosión de rebeldía que arrancó a finales de 2010 en Túnez no ha alumbrado un solo régimen de democracia estable, laica o moderada; ha derivado en guerras civiles, conflictos sociales, nuevos gobiernos represivos y tensiones de poder provocadas por la presión fundamentalista. En la sociedad árabe, la única revolución posible es la islámica.

No busquen buenos y malos en la crisis de Egipto: no los hay, como no los hay en la barbarie siria. No en términos absolutos que puedan satisfacer nuestra cómoda tendencia a establecer bandos sobre los que adscribir esquemáticas conclusiones de opinión pública. La gran paradoja de los procesos árabes es que las elecciones dan el triunfo a los enemigos de la democracia, un resultado que desconcierta al buenismo occidental.

Los valores de la laicidad o el progreso los defienden —relativamente— regímenes militares acostumbrados a respuestas feroces contra cualquier tipo de insurgencia. Los moderados, como Baradei, fracasan ante la generalización del espanto. Un rey de autoridad casi medieval como Mohamed VI es en Marruecos la única garantía de una cierta modernidad frente a la regresión integrista. No valen nuestros confortables prismas de prejuicios ideológicos; la dialéctica es entre masas enfurecidas por su postración de siglos, articuladas por el fundamentalismo, y minorías acostumbradas a la explotación del poder en usufructo ilegítimo. El autoritario laicismo de izquierdas que surgió en los años sesenta en Argelia con Ben Bella o en Egipto con Nasser también se ha derrumbado. Y los jóvenes que hace dos años gritaban libertad en las plazas no encuentran quién encarne su sueño.

Los recientes cohetes de Tahrir han acabado en un baño sangriento; ya era raro que el pueblo celebrase con fuegos artificiales un golpe de Estado. Tal vez, tras las guerras de Irak o Afganistán, en la represión de El Cairo o Alejandría se esté gestando ahora la semilla del nuevo terrorismo. El que golpeará a una Europa o una América desconcertadas porque no saben encontrar allí los conceptos del Bien y del Mal —ni siquiera del mal menor— sobre los que ha construido su simplista maniqueísmo.

domingo, 1 de septiembre de 2013

LOS LUGARES DE MI VIDA

Yo he estado en muchos sitios. Demasiados. Podría haber hecho las cosas bien y en alguno de ellos haberme quedado. ¿Para siempre? Satisfecho y feliz o aburguesado y entregado. Siempre te queda lo de viajar en verano y ver algo que no hayas probado.


No soy ningún santo. Prendí hogueras que no supe, pude o quise mantener... estaba en otras cosas y con los abusos me despisté. Hasta  descarrilé y contra un muro de intolerancia, envidias y conspiraciones laborales me estrellé.


Repetimos: No soy ni quiero ser un santo. Los hechos lo han demostrado. No lo he sido nunca y espero no serlo jamás. Méritos he hecho de sobra y  libre de sospecha estoy. Y es que, además de aburrido y falso, prefiero, si me dejan, morirme feliz y harto con 70 años, habiendo disfrutado de los placeres mundanos y algún que otro exceso no pagado... que nonagenario, todo plano, con mis nietos si algún día los tengo a mi lado llorando.
 
Mejor un poquito pecar que mucho rezar. Mil veces la intensidad mejor que la  necedad del que nunca se ha atrevido a nada. Plano estoy ahora y espero poder reflotar.  No creo en el cielo y no puedo con las frasecitas que adivinan tu destino. El infierno es más divertido. Seguro estoy de que me reencuentro con viejos amigos. Qué gozaba, que no pudiendo bajar para seguir peleándome con todo el mundo, disfrutar de tanto golfo, pecadores varios, drogadictos, expresidiarios, locos y borrachos...  joder, lo que se puede aprender con todos estos sinvergüenzas  a tu lado.
  

Aquí intentaré enumerar y comentar por orden cronológico los lugares donde he vivido, sufrido, reido y muchas cosas que terminan en ido. Lo iré haciendo poco a poco pero sin contar demasiado en algunos... que se me entiende todo, y todo lo que quiera en otros... para  que se me entienda todo.

Lo hiré haciendo poco a poco... son mas de dieciocho.