El negocio del feminismo y la
violencia de género.
Cyrano de Utrera
Este
artículo está destinado principalmente a provocar el berrinche de los tontos y
las tontas, los listillos y las listillas, los miembros y las miembras, las
caraduros y los caroduras ¿lo habré
dicho bien? que con sus gilipolleces nos han distraído tanto que ahora no
sabemos ya cómo hay que dirigirse a alguien sin riesgo de que te tachen de
machista, facha, misógino, franquista, casposo o cualquier otro invento progre
para marcar o señalar a quien no comulgue con sus estúpidas ideas guays. Hago
esta aclaración y distingo a estas personas,
porque los demás (la gente normal con raciocinio y no atrapada) ya
tenemos claro dónde está el engaño de este invento creado para financiar todo
el entramado que gira alrededor del voto comprado. Cualquier día marcan las
puertas de nuestras casas... esta sí, esta no.
Hablo,
señoras y señores (ahora sí con las damas por delante), del tremendo negocio sociopolítico
que significan las políticas mal llamadas de igualdad por aquello de que solo rebuscan
en el tremendismo de los hechos lo que ellos quieren tergiversar para
rentabilizar el victimismo de la mujer. Safia tarea. Un hombre maltratado no cruza el umbral
de la oficina de la mujer. Una porquería, vamos. De verdad... ¿todas las
mujeres padecen discriminación en España? Mentira. ¿Igualdad? Nadie conoce a
una mujer que haya salido mal parada en un proceso de divorcio, pero todos
sabemos de algún amigo que, después de soportar lo indecible y quedarse sin
casa, no le dejan ni ver a sus hijos. Controlémonos pues.
Como hombre
y heterosexual siento profunda vergüenza cuando leo la noticia de que un tío ha
maltratado violentamente a su pareja. Por mi condición de ser humano, siento el
mismo grado de repulsa cuando sé de una mujer que, utilizando sus armas y las
que le brindan ahora con dinero público, es capaz de putear a su ex, manipularlo
todo con los resortes que rápidamente aprende a utilizar y dejar al padre de
sus hijos en la ruina moral y económica. Simplemente porque un día le dijo: lo siento cariño, lo nuestro se acabó.
Se queda hasta con el coche aunque no tenga carnet. El mundo está lleno de
demonios y también de brujas... malas, por que las hay también buenas. "Feminazis
al uso que empercochan la voluntad de buenas personas que caen en la trampa".
El entramado
socio económico que la progresía ha montado en torno al negocio del feminismo y
la violencia de género, aprovechando las
desgracias ajenas para mangar, es de tal calado, que me merece el mayor de los desprecios.
Mezquino fín. Mucho más que el que me provoca un bestia desgraciado que utiliza la fuerza
para doblegar a una mujer. Los millones destinados a "políticas de
igualdad" no han servido para reducir ni un par de puntos el número de
muertes o de conflictos. Sencillamente porque se lo han quedado el que inventa
el programa, el que lo financia, quien otorga las subvenciones, los adláteres
que gestionan los fondos, los amiguetes que no renunciarán nunca al chollo por
mucho que se demuestre con datos y estadísticas que todo lo que derrochan no ha
servido para nada en todos estos años. Millones destinados para políticas de
igualdad que lo único que son es subsidios encubiertos de buen rollito. Un
entramado para la compra de votos y distraer dinero al más puro estilo
socialista.
Con el
aborto pasa lo mismo... Me repele la
manipulación sectaria, edulcorada y teledirigida por aquellos políticos que en
nombre de la "Igualdad" justifican y amparan que cualquier mujer o
niña de 16 años tenga derecho a cargarse la vida de un hijo por no desearlo.
Ella sola va a la farmacia o a la Clínica autorizada, si han pasado unas
semanas, y se carga una vida. Pero es que aquella noche
estaba muy borracha y se le fue la olla, ¿vale? Se siente legitimada para tomar
esa decisión unilateralmente porque el hombre aquí no pinta nada; el día del
refregón, con amor o sin amor, sí. Eso son las políticas de igualdad, un
tremendo anacronismo al servicio de la mujer que se apunta a la corriente
progresista.
Denuncias
falsas, papeles amañados para cobrar todo lo que haya que cobrar por un moratón
que sucedió o se inventó, situaciones de "desigualdad" que se eternizan para alargar la ayuda, chiringuitos
montados ad hoc donde se reciben
miles de euros en subvenciones para nada o casi nada que no sea propaganda
contaminante que surgen de dos reuniones al mes, cuatro panfletos y dos comilonas
solidarias donde se despachan los dineros de todos y de todas . "Comida-conferencia
fraternal de la mujer progresista en el ámbito socio-agrario de la Andalucía
Occidental"... toma ya!! El compadre o la comadre que hace las
camisetas para el acontecimiento las cobra cuatro veces por encima de su valor,
los autobuses se frotan las manos, alquiler de la finca a mayor precio porque
paga la Junta, catering desmedido, sueldo desorbitados de los/las ponentas y las
ponentes (huy, que me lio), dietas escandalosas por asistencia sin factura
alguna, regalos de bienvenida a las "compañeras" (¿compañeras de
qué?) de otras comunidades, placas varias, gastos de cartelería y difusión
también sobredimensionados al precio del oro... etc. Un negocio. Todo para un
paripé de tontas (porque allí no hay tontos, quizá camareros, chóferes, porteros,
vigilantes o cocineros) que se ponen a hablar de las mismas tonterías de
siempre. Luego se dan aplausos mirándose unas a otras y tres autobuses de
marujas de vuelta a casa cantando y bailando en nombre de la discriminación. A
los 6 meses, después de haber recibido subvenciones por importe de 500.000
euros, el chiringuito desaparece sin que nadie justifique el destino del dinero.
La inutilidad en estado puro, pobrecitas.
Señor juez, TAC
TAC, es hora de dictaminar. A su izquierda la persona agresora que de forma
altanera y chulesca ha reconocido, afirmando que lo volvería a hacer, el
maltrato, la situación de dominio continuo y las vejaciones infringidos hacia
su pareja... y a su derecha la persona denunciante que ha sufrido durante dos
años tal maltrato, humillaciones continuas e indefensión, que no puede hablar
debido al profundo dolor que aun siente. ¿Cuál es su veredicto? No se quite la
venda de los ojos, señor juez, la persona mala es la que está a su izquierda,
la otra es la maltratada... dictamine por favor.
¿Igualdad?
Para quien se lo crea.


